martes, 29 de abril de 2014

¿Por qué es importante creer en el Ratón?


Por Sylene Moreno 
La costumbre de canjear los dientes de leche por dinero, ayuda al niño a aliviar la angustia por esta pérdida, pero la contención de los padres es fundamental y no debe soslayarse, asegura una especialista en psicoodontología pediátrica.
«Cuando a un niño se le cae un diente de leche, contarle que si lo pone debajo de la almohada, el ratón Pérez se lo cambiará por dinero, es un plus para aliviar su angustia, pero no acaba allí lo que hay que hacer», dice Mónica Cruppi, miembro didacta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

«En Odontopediatría de la UBA se hacen prácticas lúdicas en el consultorio y es curioso ver cómo los chicos que no tienen miedo asocian al ratón Pérez con Mickey Mouse, y en cambio, los que sí padecen temor, lo asocian a veces con una rata fea», contó Cruppi.
«Los problemas de los que tienen miedo los resolvemos con técnicas lúdicas y de motivación, creando un buen vínculo previo con el profesional, explicándole qué se le va a hacer y por qué, y evitando usar la turbina en las primeras sesiones», detalló la Lic. Cruppi.

En muchas zonas del mundo se tiene la creencia de que existe un ratón. Así, en España y muchos países de su influencia cultural en América, ese roedor que recoge los dientes de leche que han sido depositados por su infantil propietario bajo la almohada y deja en su lugar algo de dinero, es conocido como El Ratoncito Pérez.
En Francia también existe la leyenda de un roedor que cumple las mismas funciones que el Ratón Pérez, pero en el país galo recibe el nombre de Petite Souris.
En Alemania, cuando se caen los dientes de leche, se tiene por costumbre decir: «Ratón, déme su diente de hierro; yo le daré el mío de hueso». mientras que otros, como Bulgaria, esta tarea es responsabilidad de las abuelas.
El autor del cuento del Ratoncito Pérez es el jerezano Padre Luis Coloma. A quien le fue encomendada por la reina Cristina la labor de escribir un cuento como regalo al pequeño Alfonso XIII por la caída de un diente a los 8 años.


Según el Padre Luis Coloma, el Ratón Pérez es pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, terciada a la espalda.
La primera edición data de 1902 y su manuscrito se conserva, desde 1894, en la Biblioteca del Palacio Real (España).

Por otra parte, es preciso dejar constancia, aunque se trate de una simple creencia, tiene un efecto liberador de la posible ansiedad que pueda generar en el pequeño la caída del diente.


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