miércoles, 29 de junio de 2011

Células Madre... Promesa en el tratamiento de la parálisis cerebral


No se conoce una cura para la parálisis cerebral, y los tratamientos para ayudar a tratar sus efectos debilitantes la convierten en la segunda discapacidad del desarrollo más costosa de tratar durante la vida de la persona, después de las discapacidades mentales.
Según el Doctor hematólogo Jaime Perez, "existe un gran volumen de datos experimentales que sostienen la hipótesis de que las células madre del cordón umbilical pueden ser de utilidad en el tratamiento de diversas enfermedades del sistema nervioso central. En este caso se ha tratado a un niño con parálisis cerebral mediante la infusión de las células madre de su propio cordón umbilical, lo que supone una importante innovación en el manejo de dicha enfermedad. Aunque la mejoría clínica observada en este caso ha sido llamativa, debemos ser prudentes en la valoración del resultado.
Nancy Snyderman, jefa de publicaciones médicas de NBC News, valora de manera muy positiva el uso de células madre para el tratamiento de ciertas enfermedades y señala que "es un recordatorio extraordinario de que la sangre del cordón umbilical, eso que se tira con la placenta en la sala de partos, como cualquier otro desecho médico, puede tener unas aplicaciones extraordinarias. "
En opinión de Santiago Luengo, Director General de Secuvita, "los datos son prometedores. Únicamente puntualizar que debemos ser muy medidos en la comunicación pues hay muchas familias que sufren y no se deben crear falsas expectativas. Debemos matizar mucho el tema para no caer en el sensacionalismo".
Por el momento, en la Universidad de Duke se está llevando a cabo un ensayo clínico en el que se han administrado células madre del cordón umbilical propio a varios niños con parálisis cerebral. Esperamos con enorme interés la publicación de los resultados finales de este estudio, que pueden abrir una puerta a la esperanza para muchas familias."
Si deseas mas información de la Donación del Cordón Umbilical puedes contactar a la 





lunes, 6 de junio de 2011

Oxigenerem... La epilepsia sí tiene cura!!


Por Sylene Moreno y Sergey Kuznetsov.

¿Qué es la epilepsia?

Es una enfermedad neurológica en la que la acción de unas descargas eléctricas afecta a las neuronas cerebrales de los niños, desencadenando las llamadas crisis epilépticas. Estos ataques pueden obedecer a factores hereditarios, enfermedades infecciosas como la meningitis y la encefalitis, problemas en el embarazo o traumatismos craneales.
¿Por qué se produce la epilepsia?

El cerebro está formado por células llamadas neuronas, que se comunican entre sí mediante impulsos eléctricos. Dichos impulsos hacen que realicemos movimientos voluntarios o recibamos sensaciones procedentes del mundo que nos rodea. Las crisis epilépticas se producen por descargas desorganizadas de impulsos eléctricos en grupos de neuronas. Si la alteración de laneuronas está localizada en un lugar del cerebro suele dar lugar a crisis focales. Cuando existe una excitabilidad general del cerebro en su conjunto, da lugar a crisis generalizadas, en las cuales no se suele encontrar una anomalía evidente en el cerebro y posiblemente sean debidas a una anomalía en la regulación de la comunicación de las células cerebrales, tal vez hereditaria, de origen genético.
¿Cómo saber si el niño es epiléptico?

Es importante saber que muchos de los episodios aparentemente críticos no son epilepsias. Las convulsiones febriles o los espasmos del sollozo, no entran dentro de la epilepsia.
 Un niño tiene epilepsia cuando:
- Padece de dos o más crisis convulsivas sin factores desencadenantes claros (fiebre, por ejemplo).
- Pierde el conocimiento, presenta ausencias breves o suspensiones momentáneas de la actividad consciente manifestadas de forma reiterada.
- Presenta contracciones musculares violentas, con sacudidas de uno o varios grupos de músculos.
- Presenta alteraciones bucales, náuseas o sudoración excesiva, acompañadas de movimientos anormales.

Sugerencias para tratar la epilepsia infantil

1) Deben evitarse los factores que se sabe desencadenan un ataque en un niño.

2) Evitar alteraciones en el descanso nocturnoEs muy importante el uso de humidificadores de aire frio (NO SON VAPORIZADORES DE AIRE CALIENTE, NI NEBULIZADORES) a la hora del sueño nocturno. La humedad en la habitación beneficiara para que las vías de respiración del niño estén en mejores condiciones y el flujo sanguíneo tenga mejor circulación.

3) Antiepiléptico o anticonvulsivantes. Deben ser prescritos por el médico responsable del niño. Debido a que son agresivos con el estomago debemos establecer un horario para la toma del medicamento y que el niño ya 
haya tenido ingesta de alimentos.

4) Siempre hay que checar la temperatura corporal del niño. Esto te dará una guía, si el agua para bañarlo debe ser más caliente que tibia o mas tibia que caliente. Antes de dar el baño o ducha, con una toalla facial humedecida en agua tibia y bien exprimida; la pasaras en círculos por el rostro, cuello, brazos, manos, pecho, espalda, glúteos y  piernas. No en los pies. Estimula todo el cuerpo para activar la circulación de la sangre y el cerebro reciba una mejor oxigenación.
Sí niño presenta alguna infección de cualquier tipo, no debe de recibir el masaje, ya que esto estimula que la infección se propague.
El Baño debe ser en tina o bañera a una temperatura de 38C o 39C según la tolerancia del Niño. Tomando en cuenta la temperatura corporal del niño.
Agrega Sal gruesa o Sal de mar, la cantidad es de una cuchara por 20 galones. La sal tiene alrededor de 90 sustancias benéficas.

5) Una serie de suaves masajes en la columna vertebral que empiezan desde la base de la cabeza hasta la parte baja de la espalda.
Se recomienda calentar en el microondas una toalla chica humedecida en una bolsa plástica  y en cuanto sea tolerable la temperatura de la toalla, colocarla enrollada en el cuello del paciente e irla desdoblando para ir preparando la zona donde se va a dar el masaje; son solo círculos, tocamientos a las vertebras con las yemas de los dedos; pasar los nudillos suavemente, como si diéramos un masaje de relajación; siempre buscando la alineación de la espina dorsal; a esto lo llamamos ajuste.
El cuerpo tiene una poderosa capacidad de curarse por sí mismo. El objetivo es normalizar esa relación.

6) Ejercicio físico. El bombeo del pecho, con una toalla colocada en la caja torácica  del niño y sobre ella una pelota un poco desinflada. Vamos a oprimir suavemente la pelota sobre el pecho por aproximadamente  100 repeticiones o alrededor de 15 min. El beneficio que aporta, es que la mayoría de los niños con Parálisis Cerebral no tienen movilidad, así que esto sustituye el ejercicio aeróbico o cardiorrespiratorio necesario para optimizar la circulación de la sangre por ende recibe mayor cantidad de oxigeno el cerebro.
Los niños con lesión cerebral se deben mover tanto como sea posible, el movimiento intensifica la respiración y aumenta el oxígeno que va al cerebro dando como resultado un incremento de la función cerebral.  El movimiento mejora la estructura del cuerpo. El movimiento aumenta la inteligencia. Por todo esto recomendamos no cargar al niño por periodos prolongados sino darle la oportunidad de obtener movilidad independiente; es bueno asistirlo en el movimiento hasta que lo logre por su propia cuenta.
Es muy recomendable el arrastre, el gateo o caminar cualquiera que domine el niño.
7) La alimentación Cerebrosaludable. Además de frutas y verduras crudas bien desinfectadas. Frutos secos, legumbres, pescado, aceite de oliva. Por el contrario, evite las grasas saturadas, los dulces o el exceso de sal, cuyo abuso también se refleja negativamente en las neuronas y en los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro.
Todas las terapias y métodos están contenidos en el plan de terapias OXIGENEREM, que sin duda es uno de los métodos más nobles y benéficos para el tratamiento de la Parálisis  Cerebral Infantil con cuadros epilépticos.



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